03 junio 2007

El Cine Morelos y la seducción del dinero

En Cuernavaca, a raíz del inicio del gobierno panista, los grupos artísticos y culturales han empezado a perder batallas. La persecución hacia los espacios culturales del Centro Histórico, el cierre del teatro Ocampo bajo la promesa de su remodelación y ahora las declaraciones del director operativo del Instituto de Cultura de Morelos, Karl Ayala, respecto a la pretensión de dar un perfil empresarial al Cine Morelos, ponen a la cultura de nuestro estado en una situación francamente preocupante.

En recientes declaraciones a un periódico estatal (La Jornada Morelos, 24/05/07) Ayala aseguró que la nueva administración encontró al Cine Morelos en un “…tremendo déficit económico y un rezago a nivel de imagen en la población…”. Asimismo, afirmó que, aunque este recinto cultural tiene ya un público cautivo, ávido del cine cultural y de las muestras internacionales, este es “un público culto que, desafortunadamente, es un público reducido”.

Para empezar, habrá que decir que el Cine Morelos es un recinto que depende del presupuesto del ICM. Esto quiere decir que cuenta con un presupuesto anual que cubre los gastos de operación. Asimismo, la naturaleza institucional de éste o cualquier otro recinto cultural dependiente del estado, es la de brindar opciones culturales a la población y no la de hacer dinero.

Este pequeño detalle es lo que hace tan peligroso el nuevo perfil que pretende impulsar el director operativo del ICM: entender al Cine Morelos como una empresa corrompe la misión del propio Instituto de Cultura, que es la de preservar y difundir el patrimonio artístico estatal, estimular y promover la creación, e impulsar la educación y la investigación artística.

Y no es que piense que en el Cine Morelos todo esta bien. Es innegable que hay muchas cosas que pueden mejorarse: falta concurrencia y se necesita una programación más dinámica, variedad de horarios y alternativas para públicos diversos. No obstante, estoy muy lejos de creer que este cine este rezagado a nivel de imagen, muy al contrario creo que este recinto es uno de los pocos lugares que todavía le confieren dignidad cultural a nuestra ciudad.

Dejarse seducir por el dinero y por el modelo que las grandes empresas de exhibición de cine han impuesto, con sus 14 salas, precios inaccesibles, salas VIP y una visión de entretenimiento que prepondera lo comercial frente al contenido, me parece un craso, pero previsible error en el que ya caen sus directivos.

Ya hemos tenido un ejemplo de lo que las autoridades del Instituto de Cultura considerarán para este nuevo perfil. La exhibición de la película Gol 2. Viviendo el sueño es un filme realizado gracias al patrocinio de la empresa Adidas, con el objetivo de hacer publicidad al Real Madrid y a sus jugadores. Un cine abiertamente comercial y sin ninguna pretensión cultural, informativa, estética o conceptual; simplemente es una película que intenta llenar las salas ofreciendo entretenimiento barato a un público facilón. Un ejemplo sin igual para hablar de los filmes pensados para hacer dinero, y de un director que entiende el séptimo arte como Karl Ayala, como una empresa.

La magia del Cine Morelos no sólo radica en que es el único sitio que da lugar al cine alternativo, no comercial, sino que también gracias a su espectacular pantalla (la única que sobrevive en nuestra ciudad) se puede vivir el ritual del cine como en los viejos tiempos, en pantalla grande. Este lugar es también un lugar histórico y de reunión de artistas y gente interesada en la cultura.

Y no es que Ayala esté completamente errado. Creo que es importante involucrar a la iniciativa privada en los proyectos culturales y fomentar la participación de las empresas socialmente responsables para cubrir las carencias que el estado no puede solventar. Sin embargo, es fundamental que se sostenga la línea no comercial de este lugar y que se considere al Cine Morelos como un bien cultural y no como un negocio. Entonces los directivos del ICM tendrán que comprender que la misión de ampliar el público interesado en el cine de arte, se debe realizar a través de ofertas interesantes y de calidad, y no tergiversando los objetivos del ICM, pervirtiendo el único cine cultural de la ciudad de Cuernavaca en favor de una salida fácil y ostentosa.


Isadora Escobedo
Publicado en el Regional del Sur el 29/05/07

Publicado en el Foro Mexicano de la Cultura http://www.foromexicanodelacultura.org/directory/347

Damir Niksic

Border. Kendell Geers

Weros. Kendell Geers

Frida Kalho. Yasuma Morimura

Gudmundson