
Pensar en la relación que mantiene nuestro país con la República Irlandesa remite casi únicamente al no muy grato recuerdo del autoexiliado ex presidente Salinas de Gortari. Sin embargo, hay muchos más lazos que nos unen a esas alejadas y húmedas tierras.
Históricamente, existe una anécdota curiosa que hermana a los dos países. Durante la guerra de México y Estados Unidos sucedida entre 1846 y 1948, los soldados irlandeses fueron fuertemente discriminados por los mandos estadounidenses, debido motivos religiosos. Esta situación, en la que los católicos irlandeses, se encontraron encallados en un ejército de mayoría protestante, hizo que, poco a poco, se sintieran más cercanos a la causa mexicana que a la supuestamente propia.
Para apoyar las deserciones, el gobierno mexicano ofreció tierras a aquellos soldados que desamparando su bandera se unieran a la lucha en defensa del territorio nacional. Así, el Batallón de San Patricio, tuvo su primer combate en 1947, en la ciudad de Monterrey, resultando vencedores.
Los San Patricios llegaron a tener entre 300 y 800 soldados irlandeses, quienes sirvieron fielmente al ejército mexicano, hasta que la guerra se perdió en 1948. Los miembros del Batallón fueron capturados, torturados y asesinados.
Actualmente existe, en su memoria, un monumento erigido en la ciudad de México que dice: En memoria del Capitán John Riley de Clifden, Fundador y Líder del Batallón de San Patricio, y de los hombres bajo su mando que dieron sus vidas por México durante la Guerra EE.UU.-Mexico de 1846-1848.
Más recientemente, y por temas menos dolientes, nuestro país se ha hecho presente en la republica irlandesa gracias al enorme éxito de los guitarristas Rodrigo y Gabriela. Una pareja de músicos que empezó tocando en las calles y bares de Dublín hasta que lograron grabar su primer disco. En adelante todo ha sido cuesta arriba. Actualmente, con el lanzamiento de su nuevo disco se encuentran en la posición número 1 de Irlanda y realizan una larga gira promocional por Europa y Estados Unidos.
La música de Rodrigo y Gabriela combina el folclor tradicional mexicano con heavy metal y melodías de guitarra clásica. Una inusual mezcla que, conjuntada con una limpia ejecución musical, resulta en una propuesta que encanta a los irlandeses, un pueblo para el que la música esta siempre presente en la vida cotidiana y en el que la fiesta, el baile y la cerveza son parte fundamental de la idiosincrasia.
En otros temas, la ciudad de Dublín cuenta con una unidad de Amnistía Internacional en apoyo a México. Este grupo se ocupa de ejercer presión internacional sobre todo de temas que afecte la violación del los derechos humanos y asuntos de género. Últimamente, trabajan en respaldar la exigencia al gobierno federal por el esclarecimiento de la muerte de la abogada Digna Ochoa; la violación y muerte de Ernestina Ascencio Rosario, la anciana que fue violada tumultuariamente y asesinada el pasado 26 de febrero por efectivos militares destacados en el poblado de Soledad Atzompa, en Zongolica, Veracruz; y las muertes y desapariciones acaecidas en Oaxaca.
Asimismo, existe también un grupo de apoyo zapatista que realiza diferentes actividades para difundir la causa indígena en Irlanda. La próxima semana, por ejemplo, tendrá lugar una charla en la que, maestros oaxaqueños hablaran sobre la situación del gremio, y sobre el contexto social y político del ebullente estado oaxaqueño.
En el ámbito cultural, este año dos poetas han visitado la isla. Fernando Segovia, (quien propósito, radica en Cuernavaca), ofreció, entre otras cosas, una conferencia en la que ahondó sobre la relación poética entre Octavio Paz y Luis Cernuda. Asimismo, en marzo, Miriam Moscona visitó el Centro de estudios mexicanos de la ciudad de Cork en el marco del simposium anual de cine mexicano.
En el ámbito de las artes visuales el artista Jorge Satorre, se hizo ganador de una residencia en el Museo de Arte Moderno de Dublín de enero a mayo de este año. Próximamente, la fotógrafa Silvia González de León inaugurará la exposición Cardboard & Light en la galería del centro cultural Temple Bar.
La embajada mexicana calcula que en toda Irlanda sólo viven unos 300 mexicanos, una cifra minúscula comparada con la cantidad de inmigrantes que habitan en cualquier otro país europeo, especialmente en España, Francia o Alemania. Sin embargo, la comida mexicana gusta a los irlandeses y extrañamente a la poca población de paisanos en este país el nombre de México suena frecuentemente.
Históricamente, existe una anécdota curiosa que hermana a los dos países. Durante la guerra de México y Estados Unidos sucedida entre 1846 y 1948, los soldados irlandeses fueron fuertemente discriminados por los mandos estadounidenses, debido motivos religiosos. Esta situación, en la que los católicos irlandeses, se encontraron encallados en un ejército de mayoría protestante, hizo que, poco a poco, se sintieran más cercanos a la causa mexicana que a la supuestamente propia.
Para apoyar las deserciones, el gobierno mexicano ofreció tierras a aquellos soldados que desamparando su bandera se unieran a la lucha en defensa del territorio nacional. Así, el Batallón de San Patricio, tuvo su primer combate en 1947, en la ciudad de Monterrey, resultando vencedores.
Los San Patricios llegaron a tener entre 300 y 800 soldados irlandeses, quienes sirvieron fielmente al ejército mexicano, hasta que la guerra se perdió en 1948. Los miembros del Batallón fueron capturados, torturados y asesinados.
Actualmente existe, en su memoria, un monumento erigido en la ciudad de México que dice: En memoria del Capitán John Riley de Clifden, Fundador y Líder del Batallón de San Patricio, y de los hombres bajo su mando que dieron sus vidas por México durante la Guerra EE.UU.-Mexico de 1846-1848.
Más recientemente, y por temas menos dolientes, nuestro país se ha hecho presente en la republica irlandesa gracias al enorme éxito de los guitarristas Rodrigo y Gabriela. Una pareja de músicos que empezó tocando en las calles y bares de Dublín hasta que lograron grabar su primer disco. En adelante todo ha sido cuesta arriba. Actualmente, con el lanzamiento de su nuevo disco se encuentran en la posición número 1 de Irlanda y realizan una larga gira promocional por Europa y Estados Unidos.
La música de Rodrigo y Gabriela combina el folclor tradicional mexicano con heavy metal y melodías de guitarra clásica. Una inusual mezcla que, conjuntada con una limpia ejecución musical, resulta en una propuesta que encanta a los irlandeses, un pueblo para el que la música esta siempre presente en la vida cotidiana y en el que la fiesta, el baile y la cerveza son parte fundamental de la idiosincrasia.
En otros temas, la ciudad de Dublín cuenta con una unidad de Amnistía Internacional en apoyo a México. Este grupo se ocupa de ejercer presión internacional sobre todo de temas que afecte la violación del los derechos humanos y asuntos de género. Últimamente, trabajan en respaldar la exigencia al gobierno federal por el esclarecimiento de la muerte de la abogada Digna Ochoa; la violación y muerte de Ernestina Ascencio Rosario, la anciana que fue violada tumultuariamente y asesinada el pasado 26 de febrero por efectivos militares destacados en el poblado de Soledad Atzompa, en Zongolica, Veracruz; y las muertes y desapariciones acaecidas en Oaxaca.
Asimismo, existe también un grupo de apoyo zapatista que realiza diferentes actividades para difundir la causa indígena en Irlanda. La próxima semana, por ejemplo, tendrá lugar una charla en la que, maestros oaxaqueños hablaran sobre la situación del gremio, y sobre el contexto social y político del ebullente estado oaxaqueño.
En el ámbito cultural, este año dos poetas han visitado la isla. Fernando Segovia, (quien propósito, radica en Cuernavaca), ofreció, entre otras cosas, una conferencia en la que ahondó sobre la relación poética entre Octavio Paz y Luis Cernuda. Asimismo, en marzo, Miriam Moscona visitó el Centro de estudios mexicanos de la ciudad de Cork en el marco del simposium anual de cine mexicano.
En el ámbito de las artes visuales el artista Jorge Satorre, se hizo ganador de una residencia en el Museo de Arte Moderno de Dublín de enero a mayo de este año. Próximamente, la fotógrafa Silvia González de León inaugurará la exposición Cardboard & Light en la galería del centro cultural Temple Bar.
La embajada mexicana calcula que en toda Irlanda sólo viven unos 300 mexicanos, una cifra minúscula comparada con la cantidad de inmigrantes que habitan en cualquier otro país europeo, especialmente en España, Francia o Alemania. Sin embargo, la comida mexicana gusta a los irlandeses y extrañamente a la poca población de paisanos en este país el nombre de México suena frecuentemente.
Isadora Escobedo
Publicado en el Regional del Sur el 04/07/07