22 febrero 2008

La ciencia nuestra de cada día. Libro de Francisco Rebolledo

Hasta hace unos años, la educación se consideraba un proceso en el que los estudios universitarios pretendían abarcar los campos de conocimiento de manera general, es decir, formando profesionistas que sabían un poco de todo y muy poco de cosas específicas. Los especialistas se formaban en la práctica y no en las aulas.

Hoy las cosas han cambiado y se tiende más bien hacia la especialización en todos los campos. Los investigadores son más requeridos, cuanto más están concentrados en un solo tema y logran ser una, de las cinco personas que en este mundo saben más de cualquier cosa.

En este contexto, es poco frecuente ya encontrar gente que abarque o maneje con facilidad diversas esferas de conocimiento. Los científicos-literatos, los poetas- médicos, los músicos–físicos, esos hombres integrales, acordes con su tiempo, que en el renacimiento era tan comunes, ahora se suplen con los equipos de investigación inter o multi disciplinarios, desapareciendo así los genios personales.

En este sentido, he podido comprobar que las personas que tienen la capacidad de abarcar áreas de conocimiento diversas, como las humanidades y la ciencia, extrañamente provienen del ámbito de las ciencias sociales. Esto es así debido a que, si la formación académica se realizó en el área de las ciencias exactas se tienen principios básicos de física, matemáticas o química que permiten estructurar el pensamiento abstracto, que a su vez, dará cabida a la comprensión y entendimiento de la génesis y naturaleza de los fenómenos que nos rodean.

A la literatura es más fácil acercarse, para desarrollar el gusto por los libros o la cultura, basta un espíritu inquieto que se acerque a una librería o a una tienda de música y tenga la curiosidad por saber sobre poesía, escritores, interpretes… también está la Internet.

Si en cambio, se proviene de la formación académica formal que brindan las ciencias sociales, y no se tienen los conocimientos básicos acerca de cómo funciona la materia física, los procesos químicos o los principios mecánicos, será más difícil acortar la distancia para tratar de entender fenómenos cotidianos que nos rodean. Finalmente, la diferencia fundamental entre lo que perciben nuestros engañosos sentidos y la explicación teórica de los fenómenos es el punto de partida de qué hacer científico.

La lectura aislada de alguno de estos escritos de Rebolledo puede hacerlos parecer solamente artículos periodísticos de divulgación científica, no obstante, en el contexto de la compilación, el autor nos da la oportunidad de entender estas reflexiones como cavilaciones en las que se entremezcla fácilmente lo filosófico con lo científico, se hace evidente que el objetivo fundamental de sus escritos no es desde la envanecida postura de acercar temas científicos a los no doctos en el tema, sino compartir una serie de pensamientos casi poéticos que se desarrollan a lo largo de, cuando mucho, 3 páginas, pero que sin problema alguno podrían resumirse en un conjunto de aforismos sobre la naturaleza del hombre. No me sorprendería esta evolución literaria.

Además, la prosa de Rebolledo encuentra ese justo medio, en lo que él mismo alaba del trabajo del físico George Gamow, sabe comunicar con la sencillez de la vida cotidiana temas complejos y profundos, deteniéndose en preguntas diarias, utilizando las palabras como una verdadera herramienta de trabajo, transmitiendo su capacidad de sorpresa, su preocupación por el mundo, la historia, el amor, la soledad y la incapacidad humana de vivir el tiempo en el instante presente.

La ciencia nuestra de cada día es un libro ágil y formativo que, siempre, con un toque de humor, se preocupa por ahondar en los límites, consecuencias y posibilidades de la ciencia y su relación con los procesos sociales y emocionales de un ser humano que, después de tanta historia de existencia, aún se encuentra perplejo ante un universo duro y enigmático.

2 comentarios:

Larisa Escobedo dijo...

eso chinga! pura alta cultura esa!

oyes, no seas gacha, pon un link a mi blog... y visita mi blog... y DEJA COMENTS!!!

Larisa Escobedo dijo...

AY AY... YA VI EL LINK... jejeje...muy pero muy bien...


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